Barcelona, 24 de diciembre del 2020.- Basta con observar una pista de aeropuerto con miles de camiones aparcados para hacerse una idea de la dimensión del bloqueo que sufren hoy más de 15.000 camiones entre Francia y UK, según ha informado UNO. Esa fotografía, que encabeza este reportaje, nunca debió ocurrir. Si el transporte de mercancías es una actividad esencial para la existencia de los ciudadanos y de las economías…¿Por qué recibe un nuevo atropello?. Al menos los medios de comunicación y los propios chóferes están informando en tiempo real de esta penuria indecente.

Transporte 3 asegura que las autoridades galas han decidido que solo podrán regresar a Europa continental los residentes en la UE y aquellos que “tengan una razón legítima” siempre y cuando presenten una prueba diagnóstica de covid negativa.

El ministro de Transportes británico, Grant Shapps, ha anunciado que se realizarán test de antígenos a los transportistas bloqueados en Reino Unido, y anticipó que serán necesarios “dos o tres días” para que todos los camiones retenidos puedan continuar con su viaje. Desde la Confederación Española de Transporte de Mercancías por Carretera han calificado esta medida como “una barbaridad” que impedirá que muchos transportistas pasen la Navidad en sus casas.

Según las estimaciones de Fenadismer, del total de más de 12.000 transportistas europeos atrapados en territorio británico, alrededor de 2.000 transportistas proceden de España, repartidos tanto en las proximidades del puerto de Dover, bien aparcados en los márgenes de la autopista de acceso M-20, en el aparcamiento habilitado en el viejo aeropuerto de Manston o en diferentes áreas de servicio en el Sur de Inglaterra, “los cuales ya no podrán pasar los días de Nochebuena y Navidad en su casa con sus familias, sino lamentablemente a bordo de sus vehículos”, lamentan.
Las autoridades británicas aún no han aclarado qué harán con los chóferes que den positivo. La necesidad de ofrecerles alojamiento, asistencia médica y mantenerles aislados en cuarentena son asuntos difíciles de resolver.
Tal y como informa Fenadismer, durante las primeras horas del día de hoy los transportistas reclaman poder volver a casa ya y están cortando la carretera de acceso al puerto de Dover.


La situación que han vivido los profesionales del transporte de mercancías por carretera desde el pasado domingo podría ser igual o peor a partir del próximo 1 de enero cuando el Brexit sea una realidad. El protocolo acordado con el Gobierno francés se revisará el 31 de diciembre, pero podría estar vigente hasta el 6 de enero. Asimismo todos los transportistas, independientemente de su nacionalidad, requerirán realizarse una prueba de flujo lateral, la cual detecta la nueva variante del covid-19 y proporcionar resultados en aproximadamente 30 minutos, en lugar de las 24 horas requeridas para obtener los resultados de una prueba de PCR.
El Gobierno francés también se ha comprometido a llevar a cabo pruebas de muestra en los conductores de los vehículos que pretendan entrar al Reino Unido .

Para Nexotrans: «La actuación de las empresas de transporte y de nuestros conductores durante el transcurso de toda la pandemia de la Covid-19 está siendo ejemplar, tanto por su implicación y compromiso por no dejar desabastecidos los mercados, atendiendo las necesidades de los ciudadanos sin ningún tipo de reticencias a pesar de los riesgos asumidos, como por su esfuerzo para conseguir que la vida continúe con cierta normalidad.

Sin embargo, parece ser que las medidas adoptadas de forma unilateral por los distintos estados miembros de la Unión Europea están haciendo imposible cumplir el principio básico acordado de mantener los corredores abiertos para el movimiento de mercancías, también conocidos como ‘Green Lines’, que son imprescindibles para que la sociedad, la industria y el comercio sigan funcionando con normalidad.

Hoy más que nunca, necesitamos contar con el apoyo de nuestro Gobierno para que intervenga de forma activa en la búsqueda de soluciones ágiles, lo que implica atender de forma inmediata las necesidades básicas de nuestros conductores atrapados en Francia y Reino Unido, así como interpelar, tanto al Gobierno francés como a la Comisión Europea, para que dichos conductores tengan la posibilidad de poder retornar a sus lugares de procedencia con la mayor urgencia posible.

Si de lo que se trata es de evitar que se extienda la nueva variante de la Covid-19 detectada en el Reino Unido, difícilmente se va a conseguir generando aglomeraciones innecesarias de miles de conductores abandonados en las cunetas o en aparcamientos disuasorios, improvisados de cualquier manera, sin las atenciones mínimas necesarias para que las personas allí hacinadas puedan cumplir con sus necesidades más básicas de comida, descanso y aseo, sin incrementar al mismo tiempo la posibilidad de un contagio por el elevado nivel de concentración creado.

En nuestra opinión, la mejor medida de seguridad contra la propagación del virus para cualquier transportista en este momento, es poner kilómetros de por medio en el espacio seguro de sus cabinas, no intervenir en las operaciones de carga y descarga y limitar al mínimo los contactos necesarios para el despacho documental de las mercancías, para lo cual sería a su vez el momento adecuado de impulsar la digitalización de los documentos de transporte.

Al margen de las reivindicaciones que el Sector tiene pendientes de resolver en las mesas de negociación con el Ministerio de Transporte, Movilidad y Agenda Urbana, y de las enormes pérdidas económicas que está ocasionando esta situación sobrevenida, y de la que, sin duda, tendremos que hablar más adelante, lo que hoy nos urge, es que se dé una salida satisfactoria a las necesidades del transporte de mercancías por carretera, para lo que se hace imprescindible el apoyo incondicional del Gobierno español, a través de todas las acciones diplomáticas necesarias frente a sus homólogos franceses y británicos, así como de la búsqueda de soluciones urgentes, armonizadas y consensuadas en el Consejo de la Unión Europea.

En consecuencia, desde la CETM reclamamos la actuación inmediata de todo el Gobierno para solventar la situación descrita y conseguir el retorno urgente de nuestros conductores. Igualmente, solicitamos que se habiliten los cauces adecuados para asistir a aquellos profesionales que, en el desarrollo de su trabajo, se puedan ver afectados por un posible contagio y no puedan retornar a sus domicilios de manera inmediata».

El periódico El Mundo ha ofrecido más detalles de la situación dantesca de miles de transportistas en la frontera entre Francia y UK:

A poco más de un kilómetro de Juan Miguel, con las comodidades de una área de servicio, se encuentra Santiago Polo, 52 años, de la compañía Transportes Hermanos Corredor de Cieza (Murcia). “Yo soy de los privilegiados”, reconoce. “Al menos podemos salir a estirar las piernas y acercarnos a comer hasta el McDonald’s. Pero hay gente que lo está pasando muy mal: nadie estaba preparado para una cosa así”.
Santiago lo tenía todo calculado. Venía de dejar su cargamento de lechugas en Peterborough (la ciudad donde está enterrada Catalina de Aragón) y lo tenía todo calculado para cruzar el Canal de la Mancha el domingo. Si todo discurría según los previsto, estaría de vuelta en casa para la Nochebuena.

Me encontré el puerto cerrado y no había manera de coger un ferry. Enfilé hacia el Eurotúnel y la policía te hacía dar la vuelta. Vimos las noticias, hablamos entre nosotros y ya sabíamos lo que nos esperaba: tranquilidad y paciencia… Aunque yo nunca he vivido una cosa así, la verdad. Una vez me hicieron esperar 35 horas en el M-20 sin agua ni comida, y he sufrido varias huelgas, pero esto lo supera todo. No sabemos cómo ni cuándo acabará, y eso de querer ponernos a todos un PCR es impracticable”.

La salida de Reino Unido de la Unión Europea en el punto de mira

Santiago es de lo que creen que detrás de esto hay algo más que la cepa del Covid… “Tiene que haber otra razón. Esto es algo muy relacionado con el tira y afloja del Acuerdo del Brexit. ¿Cómo se explica que ocurra precisamente en estas fechas? Son demasiadas casualidades, me parece a mí. Aunque quiero hacer llegar desde aquí un mensaje a nuestras familias y amigos allá en España: “Ya bajaremos, todo se arreglará”.

Desde Murcia, Pascual Corredor, copropietario de la empresa sigue muy de cerca la situación de los cerca de 40 conductores atrapados en la “ratonera”. “El 60% de la producción va con destino al Reino Unido”, recuerda. “Sobre todo lechugas, brócolis y coliflores, con destino a los grandes supermercados británicos. La demanda este año se ha triplicado por las fechas navideñas y por el temor a problemas de abastecimiento tras el Brexit”.

“Las tres últimas semanas han sido un suplicio para nuestros conductores, con paradas técnicas de hasta seis o siete horas para poder salir del Reino Unido”, se queja Pacual Corredor, que no duda en culpar también de lo que está pasando a la Unión Europea: “Hasta ahora éramos imprescindibles y ahora resulta que somos prescindibles… Esto es difícil de explicar. La población tiene que apreciar el papel fundamental que están desempeñando los transportistas durante la pandemia”.

Desde UNO, la patronal de logística, explican que hay alrededor de 30 kilómetros de retenciones y unos 15.000 camiones parados en diversos puntos del sur de Inglaterra. La Confederación Española de Transportes de Mercancías (Cetm) denuncia por su parte que estos profesionales “llevan dos días atrapados, mal aparcados en arcenes y sin sitio donde comer o descansar”.

Rod McKenzie, de la Asociación Nacional de Transportistas británica, dio por su parte la alerta en la BBC sobre la situación precaria de los camioneros: “Han pasado ya dos noches a la espera, muchos se ha quedado ya sin comida y el condado de Kent se ha limitado a distribuir barritas de cereales entre ellos… Me parece a mí que una ayuda muy pobre para una situación así”.

Hasta los camineros franceses la emprendieron contra su propio presidente y exhibieron carteles donde podría leerse “Merde, Macron!” en las colas de entrada del Eurotúnel. “Nos negamos a ser rehenes de una situación política que va más allá la emergencia sanitaria”, denunciaba a una emisora local en Kent Henri Daubin, un conductor francés estacionado en el aeropuerto de Manston, escenario de algo así como el apocalipsis de los mil camiones.

Desde Cetm se ha enviado una carta al ministro de Transporte, José Luis Ábalos, para reclamar “una actuación inmediata del Gobierno para que los conductores atrapados en Francia y Reino Unido puedan volver a sus casas con urgencia”. El Ministerio de Asuntos Exteriores informó que está trabajando con los Gobiernos británico y francés para “facilitar el retorno de los transportistas afectados por las restricciones a la movilidad en el Canal de la Mancha”.

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